En el Aplec de les Dues Ermites de 1214
En Ponç Bernat de Sales, teórico heredero de N’Arnau Roger I y su hermanito Guillem Ramon de Sales, con algunos de sus caballeros, tenían que volver del Condado de Tolosa (también conocido como Llenguadoc), donde habían estado haciendo la guerra a franceses y cruzados.
La sorpresa fue que solo vinieron los caballeros, puesto que ambos jóvenes Sales habían muerto arma en mano.
Entonces surgió el dilema de escoger un nuevo barón.
De mala manera se presentó un primo occitano a reclamar las tierras de su familia. Es el vizconde de Fenollet, llamado N’Ademar. El problema es que este hombre era un capitán cruzado, y enemigo del rey de Catalunya-Aragón. Como la mayoría de miembros de la Cúria Baronial habían luchado en Muret se negaron a elegirlo y le conminaron a que se volviera a su casa, decidiendo escoger entre todos un barón alternativo.
El ejército de N’Ademar se componía de sus hombres de Fenollet, los fieles cruzados que había capitaneado en la guerra cátara, algunos mercenarios y además los hombres de su suegro, el vecino En Girart, barón de Montagut, que ha enviado hombres pero no ha hecho acto de presencia en el conflicto.
Entre operaciones militares varias, ocupó a los nobles casi toda la semana acordar el nombramiento de barón en favor de N’Arquimbau de Palera, que una vez elegido empezó a comportarse de forma extraña y acabó al final de las fiestas del Aplec de les Dues Ermites desaparecido.
Como vemos, el Aplec del año pasado lo trastocó todo, de arriba abajo, y ha sacudido hasta las raíces de todas y cada una de las casas nobles de la zona.
Valvasores

Bellpuig.
Para empezar su hija Na Sibil·la fue raptada por En Bernat de Cortsavell, poco antes del fin de las fiestas. Aún no la ha podido recuperar. Entre año y año pareció encumbrarse el primogénito de esta casa, N’Huguet como barón en Sales, pero al final, gracias a la caída del Castillo y después la villa de Sales (dónde el hermanísimo En Guerau Damià fue herido y preso), pues la cosa no cuajó. Caben destacar las batallas encarnizadas en el puente del Llierca que fueron clave de buena parte de la guerra. Actualmente N’Huguet se halla desaparecido y En Guillem Arnau ha accedido a capitanear una de las nuevas huestes que ha formado el vizconde y futuro barón N’Ademar, que actualmente está asediando Maià de Montcal, en manos del tío de Bellpuig, En Roger de Segueró.

Cortsavell.
En Bernat sigue en sus trece. En un principio acudió a la Cúria del pasado año, pero en un inesperado golpe de mano sustrajo a la baronesa N’Alamanda y a Na Sibil·la de Bellpuig, llevándoselas a sus posesiones y desguarneciendo Palau Gircós. A principios de año se hizo público que se había aliado con uno de los valvasores de la vecina baronía de Montagut, En Bernat de Barutell, que al parecer no había digerido muy bien que su señor En Girard apoyara tan descaradamente a su yerno N’Ademar. Ellos alzaron la bandera de una baronesa (se autodenominaban los “Fieles de la Baronesa”) a quien nadie pudo ver durante la mayor parte del año, a parte de las propias tropas de su prima, la vizcondesa de Bas, que al parecer llegaron hasta la villa de Cortsavell y sin mediar flecha o puñal volvieron a su casa, diciendo que ella estaba bien. Con diferente suerte en el conflicto fue sobreviviendo, sobretodo sufriendo asedios del de Fenollet directamente en su centro neurálgico: la villa de Cortsavell. Del primero lo rescató su suegro, En Roger de Segueró, contento de tener por fin un nieto heredero, hijo de su amada Girarda. Actualmente acaban de recuperar la villa que perdieron en el segundo asedio alzado por el capitán En Miró de Santferriol, si bien su aliado Barutell ha perdido su «capital», Oix, en manos del vecino barón En Girart de Montagut, su señor natural.

Juvinyà.
A principios de la fiesta del año pasado En Mascarós logró por fin su sueño de casi veinte años de ser ennoblecido y ser nombrado por el Rey señor de Juvinyà. Pero se le amargó la cosa al aparecer de pronto su falsamente difunta esposa, la priora Úrsula del priorato de Santa Llúcia y Santa Salvador, y una hija secreta, N’Ermangarda. Durante el año En Mascarós se encerró en Juvinyà, mientras la revuelta campesina se recrudecía gracias a las acciones del capitán de Cabanelles, un tal Ermengol Roqueta, un hombre cruel e inhumano. Por contra su hija acudió al territorio y logró ganarse un amplio apoyo de a la nobleza vecina. Actualmente En Mascarós ha recuperado su cargo de Batlle Major, tras mostrar su apoyo a N’Ademar y ha nombrado a N’Ermengarda regente de esta señoría que aún no ha podido apagar en modo alguna las revueltas y desordenes que la torturan.

Montpalau
Los Montpalau han estado batallando incesantemente contra los hombres de la baronía vecina de Montagut, a un precio muy alto. Prestaron su firme apoyo a N’Huguet. Al final tuvieron que llegar a un acuerdo con el vizconde, por el cual En Ramon Folc accedió a capitanear una hueste contra los campesinos rebeldes que habían tomado recientemente el castillo de los ancianos Guixà. Fue víctima de un intento de asesinato, por lo que En Guillem Arnau tomó el mando de su hueste y la llevó a Maià.

Palera.
En el anterior aplec N’Arquimbau (último de su linaje tras el fallecimiento de su hijo, Rogeró, en Muret) fue elegido barón e incluso se concertó su boda con la baronesa viuda N’Alamanda. Sin embargo, en el último día de las fiestas -tras dar muestras de un extrañísimo comportamiento- se largó. Algunos dicen que al bosque. Otros piensan que alguien lo despachó. En todo caso dejó baronía y tierras desguarnecidas, y un hijo bastado recién acabado de reconocer, el joven Jofre y sin apoyo alguno. Hasta mayo se hizo cargo de sus honores el castlà N’Oliver de Vilert, y entonces llegaron los nuevos señores, los Vallferosa, parientes lejanos. Son una pareja de gente algo mayor, bastante comunicativos y sociables. Dicen que tienen una hija bastante bella, y además buen partido. En el interín, mientras llegasen los legítimos propietarios, N’Ademar decidió posesionarse (tras una negociación un tanto agresiva) del Castell Roquer que protege Beuda (la principal población de la valvasoría) y por ello los Vallferosa se han visto obligados a alojarse e instalar sus hombres en el lujoso palacete o “casa forta” de la misma población. Frente a frente de los hombres de N’Ademar.

Segueró.
En Roger de Segueró se hallaba entre la espada y la pared. Cuando empezó la guerra estaba en plena campaña contra los campesinos incontrolados de Juvinyà. Algunos piensan que quizá demasiado dura y otros murmuran que simplemente quería apropiarse de esas tierras, cuando aparecieron primero Mascarós y más tarde la ex-abadesa N’Ermangarda. Sea como fuere cuando empezó el conflicto acabó de apuntalar sus posiciones en Maià de Montcal y la Torre de Falgars, y estuvo un tiempo dubitativo entre N’Huguet y el bando de la Baronesa. Al final optó por este último. Cabe destacar que su hija es la esposa de En Bernat III de Corstavell, y que acaba de darle un heredero, Arnau “nascut entre brams”.
Castlans

Guixà
En Riembau de Guixà pareció en un primer momento ser partidario del vizconde, pero se acabó descubriendo que en realidad su hermano En Galceran había sido capturado en Muret por algún noble francés que se lo había vendido a N’Ademar de Fenollet. Rescatado En Galceran junto a su tocayo de Mont-ros se pusieron en el bando de la Curia. Durante este año apenas pudieron defender su tierras por estar sus pocos hombres dando tumbos en la hueste de la baronía. Después de un primer ataque en febrero, al final la fortaleza ha caído en manos de incontrolados y no se sabe que ha sucedido con los caballeros de Guixà ni su familia. Por cierto, en marzo acogieron la agitada boda del pastor Marcet lo Puei con la herrera Maripau Gascó, que fue dónde raptaron a la hija menor de En Ramon Folc de Montpalau, Estel de Montpalau.

Seixà
Por razones desconocidas N’Acart no acudió al Aplec del año pasado. Al inicio del conflicto optó por encerrarse en el castillo de Sales, cediendo los hombres que le pidiera su señor En Guillem Arnau de Bellpuig pero sin implicarse demasiado en el conflicto. La sorpresa la dio en mayo cuando rindió el castillo sin apenas enfrentamiento y a lo poco la villa-capital se rendía también, haciendo prisionero al hermano de su señor, En Guerau Damià de Bellpuig, que fue gravemente herido durante la reyerta. En estos momentos comanda una pequeña hueste que ha puesto -por fin- asedio al ocupado castillo de Guixà.

Vilert.
Durante el convulso último aplec el arisco anciano N’Ermenguer fue el primero en apoyar explícitamente a N’Ademar y lanzó algún ataque a traición contra Beuda y Castell Roquer, que fracasó patéticamente. En uno de ellos falleció su hijo En Jofredí, el primogénito. N’Oliver, hijo segundón, se mantuvo fiel a su señor N’Arquimbau, quien finalmente lo abandonó en su huida (o su rapto). Durante este año N’Oliver defendió su castlania de Lligordà y además se encargó de mantener el orden en Palera hasta que llegaron los parientes lejanos de su señor, los Vallferosa. El propio Veguer del Rey, En Guerau de Foixà, le nombró castlà de Vilert, siempre que lo confirmara el próximo barón. Durante la guerra estuvo muy ocupado luchando contra rebeldes y bandidos y al final también optó por firmar una pacificación con N’Ademar. Que le ha ido cediendo algunos efectivos para combatir a los rebeldes.

Santferrirol.
Al principio parecía completamente fiel a la baronía. Se vio desbordado por la afluencia de incontrolados a sus tierras, según muchos probablemente los rebeldes de Juvinyà.
Extendiendo su influencia, al final optó por rendirse a N’Ademar y pedirle ayuda. El vizconde le nombró capitán de la baronía y además le puso al mando de la hueste baronial, que mandó a asediar Corstavell y para contentarle mandó En Ramon Folc a combatir a los rebeldes en la zona de Guixà, aledaña a Sant Ferriol, pero luego ocurrió el intento de asesinato. Por su lado En Miró tuvo éxito y logró conquistar la plaza, pero al final la perdieron, aún no se sabe muy bien porqué, mientras que el capitán está desparecido y se desconoce su paradero.

des Torrent, (extinta)
Era una familia noble de las más antiguas de la zona, castlans, que hace aproximadamente veinte años gobernaban en el castillo de Guixà (Por aquel entonces los señores actuales (Riembau y Galceran) estaban destinados a la vieja y maltrecha Torre de Fares, por cierto hoy refugio de bandidos y facinerosos)(que es de la baronía, no de los Guixà). Hace veinte años, Na Guinedilda de Guixà, la señora, fue acusada de brujería y colgada tras un polémico juicio que sacudió la tranquila sociedad de Sales, que por aquel entonces aún recordaba el crimen de En Guifré III de Tallaferro, una década antes. Tras el cumplimiento de la sentencia, En Jaçpert des Torrent se suicidó, sus hijos fueron desheredados, quedando como aloers y su apellido pasó a ser simplemente “Torrent”. La presencia de los enviados del excelentísimo y reverendísimo Obispo En Ramon de Palafolls: el Arcediano Marcel·lí de Sant Andreu y el Capitán Guerau de Besalú ha resucitado ciertos “miedos” de una nobleza que lleva quizá demasiado tiempo intocada por la Santa Madre Iglesia, habiendo olvidado la desgracia de los des Torrent.
Otros

La baronesa N’Alamanda de Torroja
Fue raptada en el último día del Aplec por En Bernat de Cortsavell y sus hombres, estuvo mucho tiempo “fuera de circulación” hasta que cayó Cortsavell en el segundo asedio y aprovechó para escaparse a la villa de Sales, de donde no ha vuelto a salir. Hay rumores que dicen que en su huida la acompañaba la joven y tierna Na Sibil·la de Bellpuig.

El caballero En Galceran de Mont-ros
Ha estado todo el año luchando en el lado de la Cúria, contra N’Ademar, quizá con el afán de recuperar su maltrecha fama. Ayudó a los Guixà al principio, contra los campesinos, para acabar siendo clave en la defensa de las tierras de los Montpalau, en su duro enfrentamiento contra los barones de Montagut. Al final se escabulló hasta Castell s’Espasa, para apoyar a Tallaferro. Tras la rendición de esta última fortaleza ha desaparecido de la circulación.

Baronía de Navata.
N’Arnau de Navata y su hermano En Guillem resistieron las provocaciones y agresiones del mal logrado En Ramon de Cabanelles, y en noviembre del año pasado lo obligaron a retirarse. A principios de año N’Arnau pasó al ataque y acabó conquistando Dosquers, el castillo principal del castlà Cabanelles, que perdió la vida en la liza. Ahora ocupa sus tierras y rendas con la venia del señor Obispo de Girona, el excelentísimo y reverendísimo En Ramon de Palafolls, señor natural de ambos contendientes.

Baronía de Santapau.
En Ramon Artau, barón de dichas tierras ha seguido manteniendo la paz en la zona fronteriza con las baronías de Sales y Montagut, siempre preparado por si a alguno de los bandos se le va la mano e intenta penetrar en sus territorios (cosa difícil porqué media entre las baronías bastante territorio montañoso). Sea como sea el anciano veterano de Cerdeña y las Navas de Tolosa parece casi que ansioso de algo de “acción”. Sus hijos, En Ponç Bernat i N’Hug de Santa Pau siguen al servicio de N’Hug de Bas i Arborea, vizconde de Bas y Príncipe de Arborea, con sus compañías mercenarias de almogàvers.

Vila real de Besalú.
hasta ahora la ciudad de Besalú ha respetado todos los bandos del conflicto y no se ha involucrado. Tan solo su “alcalde honorario”, el abad del monasterio de Sant Pere, Guerau de Llorà, parecía al principio simpatizar con la Curia, aunque al final no hizo ningún movimiento al respecto. El consejo de la ciudad decidió movilizar a más hombres y contratar a más hombres para evitar un posible contagio de la revuelta campesina, pero no los ha movido.