Garidaina nació en abril de 1195 del año de Nuestro Señor.
Hija de Girard de Montagut y Jofredina de Castelló, hermana menor de Onofre de Montagut y hermana mayor de Tura de Montagut y de Pere Arnau de Montagut.
Su infancia, como la mayoría de las mujeres nobles, fue muy tranquila. Dirigida por su madre se preparó para ser una buena noble y fiel esposa. Tuvo poca relación con su hermano mayor, pero sí con su hermana pequeña, Tura. Estaban siempre juntas y pocos eran capaces de separarlas.
En 1208 su padre decidió casarla con Ademar de Fenollet, con solamente 13 años.
La vida de casada la paso aislada de su familia. Ademar, se la llevó a sus tierras y vino a hacerse con la Baronía de Sales la mandó a una de sus propiedades en Tortosa, junto a un pequeño destacamento de guardias y acompañantes.
Esa fue la última vez que Garidaina vió a su esposo, ya que pasaron los años y él fue de conflicto en conflicto hasta que fue abatido en la batalla del Palau Gircós en agosto del año del Señor de 1214.
Su familia solamente supo de ella que estaba bien. Lo que sí se sabe es que Garidaina arregló la casa fuerte donde vivía y sacó rendimiento de las pocas hectáreas del predio donde la habían encerrado. También se sabe que entabló amistad con las Atxas de Tortosa y que se convirtió en una de sus matronas, aportando un poco en la economía de la Orden.
Cuando Ademar murió, al no tener hijos con él, ella quedó desamparada. Pero para sorpresa de toda su familia decidió quedarse en Tortosa. En todos esos años había conseguido con muy pocos recursos bastantes beneficios y consiguió hacerse en propiedad legal de la casa fuerte de la familia de su difunto esposo. Por primera vez era libre de decidir que hacer y que no hacer. Y decidió quedarse en Tortosa.
Hay quien dice que había más razones para quedarse en Tortosa…
Pero esa libertad duró muy poco. En mayo del año del señor 1215 y con 19 años de edad. Su hermano mayor Onofre apareció un buen día, sin aviso previo, y se la llevó directamente al altar del Palau Gircos para casarse con el barón Bernat III de Sales. Fue así como se convirtió en la baronesa Garidaina de Sales. En la corte de Sales se reencontró con Tura de Montagut, quien era la “huésped” del barón de Sales.
El primer año en la corte de Sales fué duro para ella, porque eran muchos que le recordaban que era la viuda del odiado Ademar de Fenollet.
Es bien conocida su amistad con el nuevo Confesor del barón el Pare Joan Carles. Y también es bien conocida su «enemistad» por el nuevo Consejero del barón Udalric de Palol.
En octubre del año del señor 1216 consigue su primer gran éxito en la corte. Convenció al barón que debía permitir que las mujeres participaran también en el recién creado Gran Torneo de Caza de la Baronía de Sales. Al final llegaron a un acuerdo donde se permitía la participación de una mujer si esta estaba acompañada por un hombre. Ese mismo mes ella misma participa en el torneo con su esposo y ganarían el Torneo. De esta forma la gente dejó de llamarle con cierta sorna Viuda del Fenollet para reconocerla como su auténtica Baronesa de Sales, sobretodo tras la reiterada ausencia la viuda Alamanda.
También es de sobras conocida su inclinación a los actos de caridad, en el Hospital de Besalú, así como sus donaciones a la congregación femenina del Sant Sepulcre de Palera o la comunidad de la Mare de Déu del Mont.
En Navidad de 1223 muere quemada en un accidente en su estudio sin dar descendencia al barón.